sábado, 5 de septiembre de 2009

Se juega el Superclásico














¿Quién dijo que no se jugaba el Superclásico? Este sábado a las 21:30 se enfrentarán Argentina y Brasil en Rosario. Habrá presencias Xeneizes.



Se viene un Superclásico de aquellos. Sí, es cierto que no será el Boca – River pero una puja entre argentinos y brasileños es para alquilar balcones. El encuentro se disputará este sábado en la cancha de Rosario Central a partir de las 21:30 y será por las Eliminatorias al Mundial Sudáfrica 2010. Y en el contexto vale aclarar que para el equipo de Diego Maradona los tres puntos son claves para no tener que sufrir después. Los brasileños están un poco más desahogados pero…
La Selección Argentina llega muy entonada desde lo anímico para mañana. Y Carlitos Tevez fue el primero en demostrar un gran entusiasmo. Y ya que hablamos del Apache, digamos que habrá varios jugadores que tienen que ver con Boca en este partido. Se trata de Nicolás Burdisso, Fernando Gago, Jesús Dátolo, Fabricio Coloccini, Rolando Schiavi, Sebastián Battaglia, Sebastián Verón y el gran Martín Palermo. Todos ellos con pasado o presente en nuestro Club. Ah, y el Técnico, claro, Diego Maradona, prócer Xeneize.
Por el lado de la verdeamarela, digamos que vienen preparados para un combate. Así se han manifestado varios de sus excelentes futbolistas como, por ejemplo, Robinho. El compañero de Tevez en el Manchester City avisó que “nos van a pegar mucho”. Y Dani Alves, desconfiado, anunció que “vamos a traer el agua desde Brasil para que no vuelva a ocurrir lo de Branco”. La guerra mediática ya comenzó.
Ahora hablemos de fútbol. Maradona dijo que van a salir a ahogar a su rival. Para ello, coloca un mediocampo con cuatro en línea y con presión en las bandas. Claro, si el adversario viene con Maicon, André Santos, Robinho y Kaká, va a ser mejor tener bien custodiados los flancos. Pero ojo, porque la respuesta argentina será con jugadores de mucho recorrido por los costados como Zanetti y Dátolo. Así que las orillas del campo de juego dejarán surcos por ambos lados.
La pelota parada será otro argumento muy válido para los dos equipos. Ellos vienen con varios grandotes y el Diego convocó a centrales de buen porte y a Palermo. El clima del Estadio seguramente será una caldera. Y Argentina debería aprovecharlo a su favor.
Se viene el Superclásico de Sudamérica y el Sitio Oficial te da la fórmula para ganar: Poner muchos jugadores que se hayan calzado la azul y oro. ¿O no te acordas de todas las veces que Boca le ganó a los clubes brasileños que se le pusieron enfrente?

viernes, 4 de septiembre de 2009

Empate en la Bombonera












Boca empató en la Bombonera ante Newells 1 a 1. Abrió la cuenta Lucas Viatri a los 57 minutos pero luego igualó Vangioni a los 65 minutos.



Mal de ausencias. Quizás eso haya sido lo que sufrió Boca esta noche al no poder quebrar a un Newell’s que se defendió bien y le arrebató un punto en la Bombonera. Sin cinco de sus mejores valores, el team de Basile tuvo que afrontar una difícil patriada pero no le alcanzó.
El conjunto Xeneize arrancó el partido como claro dominador del juego. A partir de un buen control de pelota, se hizo dueño del mediocampo y manejó los hilos. Su rival se defendía correctamente al ocupar los espacios para que Boca no pudiera entrarle respaldado por el retroceso de sus volantes en un 4-4-2 compacto.
Boca no pudo plasmar con jugadas de riesgo y de a poco ese dominio inicial se fue diluyendo. La más clara del Xeneize en la primera etapa llegó con un cabezazo de Viatri que se fue muy cerca del arco defendido por Peratta.
En la parte complementaria, un remate de Marino que salvó Peratta al minuto de juego dio la sensación de que Boca iba a ir con todo para abrir el marcador. Y a los 12', en una jugada confusa, Viatri conectó dentro del área y convirtió.Newell’s se vio obligado a abrirse y rápidamente consiguió la igualdad a través de Vangioni en una desinteligencia defensiva del local. A partir de allí, nuevamente Boca tuvo que salir pero le costó penetrar y generar jugadas de gol.
Basile movió el banco buscando más pies finos de los que ya había en cancha a partir del ingreso de Gaitán. Y como tampoco le dio resultado, los últimos minutos buscó todo por arriba pero tampoco le resultó.
Luego de tres fechas, el conjunto de Basile sigue invicto en el Torneo. Y si bien hoy sintió tantas ausencias, hay que rescatar el ímpetu y la vocación ofensiva de un equipo que seguramente nos dará muchas alegrías.

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La bombonera

Corría el año 1924 cuando Boca, luego de haber jugado como local en diferentes campos de juego cuyos terrenos alquilaba, se estableció definitivamente en el predio que posee en la actualidad ubicado entre las calles Brandsen, Del Crucero (ahora Del Valle Iberlucea), Aristóbulo del Valle y las vías del tren. El estadio era típico de la época, de estilo inglés. Es decir, mucha madera, columnas altas y finas, y techado en el Sector de Honor. En 1931 se decidió comprar los 21.471 metros cuadrados de dicho terreno a 2.200.000 pesos de aquellos tiempos. Sin embargo, pocos años después, el presidente del Club Camilo Cichero creó una Comisión Pro Estadio y le asignó al Ingeniero José Luis Delpini la dirección de la obra para tener, por primera vez, una cancha de cemento con capacidad para 100.000 personas. El 18 de febrero de 1938 se colocó la piedra fundamental, que en la actualidad se encuentra en exhibición en el Museo de la Pasión Xeneize, y el 30 de agosto de ese mismo año empezó la construcción del nuevo estadio.

El sábado 25 de mayo de 1940, Buenos Aires amaneció a pleno sol. Esa tarde, Boca iba a recibir a San Lorenzo en un partido amistoso que serviría para presentar la nueva casa Xeneize: La Bombonera. Dos bandejas en la platea y en la tribuna que da al Riachuelo, y una en la que da a lo que hoy es la Casa Amarilla, más el piso en donde se encontraban los palcos, le dieron forma al templo del barrio de La Boca. El sueño de la casa propia con estructura de cemento pasaba a ser una realidad. Tras una emotiva ceremonia, Boca derrotó por dos a cero a su invitado y Ricardo Alarcón, a los 12 minutos del primer tiempo, quedó en la historia por haber convertido el primer gol en nuestro estadio. Y fue él, también, quien el 2 de junio señaló la primera conquista oficial cuando los xeneizes se impusieron a Newell’s con el mismo marcador.

Las obras continuaron y el 16 de noviembre de 1941 se inauguró la segunda bandeja en la tribuna que hoy lleva el nombre de Natalio Pescia (en homenaje al gran jugador de las décadas del cuarenta y cincuenta), y entre 1951 y 1953 se construyó todo el tercer piso del estadio y se instaló el sistema de iluminación artificial. La capacidad total llegaba a los sesenta mil espectadores, bastante menos de los cien mil proyectados originalmente, pero con mucho lugar para la irrefrenable pasión del fiel seguidor boquense.

Hubo que esperar cuarenta y tres años para una nueva modificación. El 5 de mayo de 1996, y bajo la presidencia del Ingeniero Mauricio Macri, se cerró el paso de una tribuna social a la otra (en el anillo inferior) para darle lugar a un nuevo sector con asientos a lo largo del campo de juego, y se inauguraron las plateas preferenciales en donde antes estaban los viejos palcos amarillos. Además, comenzó la construcción de los Palcos Vip, que en la semana previa se habían subastado. Dos de ellos fueron comprados por Carlos Bilardo y por Diego Maradona, entrenador y capitán respectivamente, del primer equipo de fútbol profesional en aquel entonces. Los mismos fueron inaugurados el 1° de agosto de ese año en un amistoso contra la Universidad Católica de Chile. También, se convocó a los artistas plásticos Pérez Célis y Romulo Macció para la realización de varios murales que quedaron inmortalizados en la fachada externa que da sobre esos Palcos. Para la conmemoración del Xentenario, al mejor estilo Hollywood, las 100 mayores glorias xeneizes dejaron la marca de sus pies sobre la vereda de la calle Brandsen.

La Bombonera, apodo curioso. ¿Por qué La Bombonera? La leyenda cuenta que al arquitecto que diseñó el estadio, el yugoslavo Victorio Sulsic, le regalaron una caja de bombones y cuando la abrió se sorprendió al ver la similitud con lo que él estaba diseñando. De todos modos, la primera vez que el estadio tuvo un nombre oficial, fue el 20 de abril de 1986 cuando recibió el de Camilo Cichero, en la tarde en la que Boca derrotó por cuatro a dos a Talleres de Córdoba. El 27 de diciembre de 2000, un mes después de haberse consagrado campeón del mundo en Japón, la Comisión Directiva le cambió el nombre y lo rebautizó con el de Alberto J. Armando, exactamente 13 años después del fallecimiento del recordado presidente que dirigió la Institución en las décadas del sesenta y setenta.

Han pasado muchos años y muchos jugadores por el césped de La Bombonera. Por sus tribunas se sucedieron no menos de tres generaciones de feligreses boquenses. Una mística ganada en muy buena ley, tanto que los turistas que vienen a Buenos Aires no se van sin antes conocer nuestro estadio. La Bombonera no tiembla, late. Late al compás de los corazones azul y oro que todos los domingos sufren, ríen y lloran por esa pasión inigualable.

Nombre del estadio: Alberto J. Armando
Dirección: Brandsen 805, Capital Federal
Fecha de inauguración: 25 de mayo de 1940
Capacidad Aproximada: 49.000 espectadores
Sectores: Palcos, Plateas y Generales.

lunes, 24 de agosto de 2009

Escudos del club










Historia y titulos de Boca Juniors

Santiago Sana, Alfredo Scarpatti, Esteban Baglietto y los hermanos Juan y Teodoro Farenga, cinco jóvenes que integraban un equipo de amigos del barrio de inmigrantes italianos de La Boca llamado Independencia Sud, decidieron constituir algo mucho más formal que eso. El sábado 1° de abril de 1905 se reunieron en la Plaza Solís para darle forma al proyecto, y al día siguiente lo hicieron en la casa de Baglietto. Las discusiones sobre el color de la camiseta fueron subiendo de tono y la madre del anfitrión, quien estaba tomando el té con otros matrimonios amigos, les solicitó amablemente que se retiraran del lugar. Los muchachos volvieron a la plaza ubicada en las calles Olavarría, Suárez, Gaboto y Ministro Brin para seguir deliberando. Descartados los nombres de Hijos de Italia y Estrellas de La Boca, Santiago Pedro Sana tuvo el honor de denominar al nuevo club que estaba naciendo como Boca, y le agregó el Juniors con ese toque inglés típico de la época. Pero fue el lunes 3 de abril de 1905 cuando se designó la primera comisión directiva en la casa de los Farenga. Nacía una historia de pasión popular pocas veces vista que perdura y perdurará eternamente en los corazones de una legión de simpatizantes que ya están diseminados por todos los rincones del mundo.
El primer presidente de Boca, elegido ese mismo día, fue Esteban Miguel Baglietto. La Secretaría tomó domicilio transitorio en Pinzón 267 (la casa de los Farenga) pero pocos meses después se trasladó a Suárez 531, y el primer campo de juego fue el mismo que utilizaba Independencia Sud, en Pedro de Mendoza y Colorado (hoy Benito Pérez Galdós). La primera camiseta fue de color rosa pero las cargadas de los otros equipos del barrio hicieron que rápidamente se la cambiara por una blanca con rayas azules verticales que no tuvo gran consenso. Fue así que en 1907 y ya con muchos adeptos y socios del club, Juan Brichetto, (el que trabajaba en el puente dos de La Boca, vio los colores de la bandera de un barco sueco que entraba al puerto de Buenos Aires "Drottning Sophia"). Así fue como se le ocurrió adoptar el azul y el oro para siempre. Al principio, la camiseta era de fondo azul y el amarillo en una franja diagonal, pero en 1913 se modificó para cruzar el pecho de modo horizontal.
Ya había club, cancha, presidente, camiseta y sede pero había que empezar a jugar. El 21 de abril de 1905, Boca disputó su primer partido de la historia. El rival fue Mariano Moreno, al que goleó por 4 a 0, y el equipo formó con Esteban Baglietto; José Farenga y Santiago Sana; Vicente Oñate, Guillermo Tyler y Luis De Harenne; Alfredo Scarpatti, Pedro Moltedo, Amadeo Gelsi, Alberto Talent y Juan Farenga, quien tuvo el honor de haber convertido el primer gol del club. Sin embargo, recién en 1908 se inscribió en la Liga Oficial (en Segunda División) de la Argentine Football Association, y el 3 de mayo jugó oficialmente por vez primera ante Belgrano, a quien derrotó por 3 a 1. El primer gol lo marcó Rafael Pratt. El debut internacional había sido el 8 de diciembre de 1907 contra Universal de Montevideo, en Buenos Aires, y la primera salida del país fue para jugar la revancha, en la capital uruguaya, el 4 de octubre del año siguiente.
El club fue creciendo a pasos agigantados y la cancha quedó chica. Comenzaba un peregrinar de campos de juego hasta que se decidió alquilar un terreno detrás de las carboneras Wilson, en Wilde. Pero esto no hizo más que alejar a los hinchas y 1200 socios dejaron de pagar. Recién en 1916 Boca volvió al barrio de origen. Anteriormente, en 1913 logró el Ascenso a Primera División, lugar del cual no salió nunca más. Los resultados deportivos comenzaron a darse de manera exitosa y en 1919 se consagró campeón por primera vez. Los títulos se repitieron en 1920, 1923, 1924, 1926 y 1930, pero en 1925 se le otorgó el de Campeón de Honor luego de aquella histórica Gira por Europa. El 4 de febrero de ese año el plantel compuesto por 17 jugadores se embarcó en el Vapor de la Carrera rumbo a Montevideo en donde el transatlántico Formosa los trasladó hasta el Viejo Continente, arribando 23 días después. Bastaron 19 partidos, la mayoría en España, con 15 triunfos para que fuera escrita la primera página de las tantas gloriosas que tiene el club.
En 1931 comenzó la era profesional y Boca ganó el primer campeonato disputado. Luego obtendría el primer bicampeonato de nuestro fútbol al ganar los títulos de 1934 y 1935. En la década del cuarenta conquistó los títulos de 1940, 1943 y 1944, estos últimos dos con un equipo plagado de estrellas como Ernesto Lazzatti, Mario Boyé o Natalio Pescia, entre otros. Además, el 25 de mayo de 1940 se inauguró la Bombonera. Sin embargo, en 1949 Boca se salvó milagrosamente del descenso, cuando en la última fecha consiguió igualar los puntos de Lanús, con quien tuvo que jugar un partido de desempate. El 5 a 1 final lo mantuvo en la categoría.
Los 50’ no fueron muy buenos y solamente se logró el campeonato de 1954 con "Pepino" Borello como mayor exponente futbolístico. Pero la década del sesenta se vistió de azul y oro. El 9 de diciembre de 1962 fue una tarde mágica. Boca le ganaba 1 a 0 a River en nuestro estadio, cuando Antonio Roma le atajó el famoso penal a Delem y con ese marcador final logró superarlo en la tabla para, una semana más tarde, dar la vuelta olímpica. En 1963 disputó por primera vez la Copa Libertadores y llegó hasta la final, pero el Santos de Pelé pudo más y lo dejó en las puertas de la consagración. En 1964 ganó el torneo local y en 1965 repitió -otra vez ganándole a River en la anteúltima fecha cuando éste le llevaba un punto de ventaja-. En 1969 empató con el equipo de Núñez 2 a 2, con los recordados goles de Norberto Madurga y dio la vuelta olímpica en el Monumental. Ese año, además, se quedó con la Copa Argentina. El Nacional del 70’, ganado por Boca otra vez en el estadio de River al vencer a Rosario Central en la final, se podría incluir en esa década privilegiada.
El primer lustro de los setenta no fue nada auspicioso en cuanto a resultados, aunque sí lo fue por la aparición de jugadores surgidos de la cantera con un nivel futbolístico extraordinario. Osvaldo Potente, Marcelo Trobbiani, Alberto Tarantini y Enzo Ferrero, entre tantos otros, fueron descubiertos por el ojo avizor del "Nano" Gandulla. Pero lo mejor estaba por llegar. Con el arribo de Juan Carlos Lorenzo se inició un ciclo brillante e inolvidable. El bicampeonato del 1976 fue el prólogo de los primeros títulos internacionales del club, cuando en 1977 y 1978 se consiguió la Copa Libertadores. El broche de oro fue la Intercontinental ganada en Alemania el 1° de agosto de ese año.
A pesar de la llegada de Diego Armando Maradona, quien colaboró para obtener el Metropolitano del 81’, la década de los ochenta fue bastante pobre, no sólo a nivel deportivo sino en cuanto a lo institucional. En 1984, el club fue intervenido y el estadio clausurado. Antonio Alegre y Carlos Heller fueron designados presidente y vice por el interventor Federico Polak, en enero del 1986, y salvaron a Boca de la quiebra económica. En 1989 se despidió la década ganando la Supercopa.
A comienzos de los 90’ se logró la Recopa, la Copa Master –en 1992-, el Apertura de ese mismo año y la Copa Nicolás Leoz en el 1993, pero hubo que esperar hasta 1998 para que Boca ingresara en una etapa gloriosa que perdura hasta el presente. Carlos Bianchi, quien fue contratado por Mauricio Macri, el presidente de ese entonces, comenzó una nueva era de títulos. Dieciocho en diez años -11 internacionales y 7 locales- hablan a las claras de un Boca ganador.